Por la Lic. Victoria Antonini del Equipo Jel Aprendizaje @vickyantonini

Los niños desde edad temprana desarrollan el “sentido del número” o “conciencia numérica” y pueden saber que “hay más autos que motos” o que “hay la misma cantidad de flores que de manzanas”. Es decir, pueden comparar, justificar y darse cuenta que “agregar” hace que haya “más” y que “quitar” hace que haya “menos”. También comprenden, por ejemplo, que el 6 es un símbolo que representa una cantidad de lápices.
Algunos niños tienen menos desarrollada esta habilidad y a los 4-5 años muestran poco interés por lo números y no pueden comparar qué número es más grande y cuál más pequeño. Tampoco logran hacer conteos con lo dedos o identificar los números hasta el 10.
En edad escolar, estos niños continúan utilizando los dedos o escriben palitos para sumar o restar (estrategias poco eficientes), no logran retener combinaciones simples y tienen dificultad para afianzar el sistema de numeración (interiorizar inicialmente la línea numérica o denominar y escribir adecuadamente los números). Les cuesta automatizar el mecanismo de las cuentas y resolver problemas con múltiples variables. Además, suelen confundir los signos, no comprenden conceptos como decena, centena, doble, triple, etc. Son más lentos para procesar la información numérica, les cuesta aprender los días de la semana, los meses del año y suelen presentar problemas en la memoria verbal.
Estos niños podrían estar en riesgo de cumplir criterio de una dificultad específica en la matemática que se denomina Discalculia. Ésta es una dificultad específica de aprendizaje para alcanzar el cálculo mental, automatizar los procedimientos de cálculo y para comprender conceptos cuantitativos, lo cual luego impacta en la comprensión de razonamientos matemáticos.
Los psicopedagogos son los profesionales que realizan el diagnóstico. Para ello se evalúa el perfil cognitivo y de aprendizaje del niño a través de pruebas estandarizadas. El diagnóstico se hace sobre la base de que el niño cuenta con un coeficiente intelectual dentro del promedio y su rendimiento en matemática es inferior al percentil 25 en pruebas de aprendizaje estandarizadas. Además debe haber sido expuesto a la enseñanza de la matemática por un tiempo y metodología adecuados. Es muy probable la comorbilidad entre Dislexia y Discalculia porque ambas dificultades se determinan genéticamente y comparten mecanismos neuronales comunes. De un 5 un 10% de la población escolar presenta este tipo de dificultades.

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Los niños con Discalculia suelen cometer errores que se clasifican en 6 categorías:

Organización espacial:
– No logran encolumnar los números para realizar operaciones.
– Tienen dificultades en la direccionalidad (ejemplo: restan el sustraendo al minuendo)
– No logran ubicarse en la hoja de trabajo ni escribir sobre un renglón.
– Confunden números que tienen una forma similar (ejemplos: el 6 con el 9, el 2 con el 5 o el 17 con el 71).
– Tienen dificultad en el uso de la recta numérica
– Saltean/agregan ceros o aíslan los distintos elementos de los números por lo que no logran escribirlos adecuadamente (ejemplo: 1.284 lo escriben de la siguiente manera: 1000 200 80 4).
– No logran leer números de varias cifras, especialmente cuando tienen ceros intermedios

Grafomotricidad:
•Presentan dificultad en el trazado de los números, son ilegibles, lo hacen lento, invierten y no logran escribir números en espacios pequeños.

•No logran realizar un cambio del proceso que aplicaron anteriormente. Por ejemplo, si tienen dos o más operaciones de suma y luego se encuentran con una resta, continúan sumando ya que no logran cambiar el procedimiento que estaban aplicando.

Razonamiento:
•Producen soluciones que no concuerdan o no responden a los que se les pide.
•No logran aplicar o generalizar un procedimiento que conocen a nuevas situaciones.

Detalles visuales:
•Confunden los signos matemáticos
•Olvidan incluir detalles pedidos en alguna respuesta (ejemplo: signo $, la coma de los decimales, etc).

Memoria:
•Dificultades en memorizar procedimientos matemáticos o información matemática nueva.
•Olvidan realizar pasos en la resolución de cálculos o problemas.
•Dificultad en aprender la hora.
•No automatizan las combinaciones matemáticas básicas (sumas a 10, dobles) ni las tablas de multiplicar.

Errores de procedimiento:
•Saltean o agregan pasos en procedimientos matemáticos específicos.
•Aplican una regla aprendida a un proceso matemático que requiere aplicar otro tipo de regla.
•No logran resolver situaciones problemáticas de múltiples variables.
•Dificultad para aprender y recitar secuencias numéricas.
•Dificultades en la resolución de cálculos mentales ya que no logran reemplazar cálculos complejos por otros más simples, por ejemplo 12+12 = (10+10) + (2+2); 3×7 = 3+3+3.
•Dificultades en los procesos metacognitivos, es decir que tienen falta de conciencia de las estrategias y recursos que necesitan para resolver una tarea.

Sugerencias para el aula y el tratamiento psicopedagógico
– Entrenar en cálculo mental (combinaciones numéricas) y esquema de árbol para el conteo.
– Resolver cálculos con colores, paso a paso.
– Reducir el copiado de cuentas y/o problemas (entregar fotocopias).
– Utilización del castillo numérico y enseñanza explícita de los nombres de los números.
– Trabajar con material concreto y manipulable la noción de unidad-decena-centena.
– Uso de la calculadora o grilla de tablas para monitorear sus cálculos.
– Brindar más espacio y tiempo para la resolución de los cálculos.
– Usar papel cuadriculado con trazado de cuadrícula más grande para evitar el apiñamiento de cuentas o las confusiones de columnas.
– Presentar problemas con apoyatura visual que faciliten la comprensión.
– Permitir el uso de fichas con los